A veces hace falta empezar de cero. No solo en lo profesional, sino en todos los aspectos de la vida. Después de cinco años, llegó el momento de reinventarme, de dejar la comodidad a un lado y abrirme a nuevas posibilidades. Reinventar para poder crecer, para poder avanzar.
Hace poco solía pensar que todo lo creativo era como una moneda al aire, incierto y frágil. Hoy, puesto en manos de Dios y aferrada a Él, siento que no es así. Por eso inicio esta página agradeciendo primeramente a Dios, a mi familia y a todas las personas que me han apoyado. Esta es una nueva etapa: un espacio donde puedo compartir pensamientos, ideas tipo DIY que puedan re-crear, actividades y todo aquello que me hace feliz.
Al cerrar este año y prepararme para el próximo, tenía muchas preguntas en mente: ¿qué sigue? ¿qué viene después? En este proceso he aprendido que es necesario sembrar y darlo todo. Estar con un pie adentro y otro afuera es como estar completamente afuera; esto aplica no solo a lo profesional, sino también, en mi caso, a mi relación personal con Cristo. Incluso cuando vienen retos, tener la mirada fijada en El.
Doy gracias por esa incomodidad que me ayudó a crecer y a plantarme en su camino, y por abrir mis ojos e irme moldeado para lo que Él tiene preparado para mí.
Este blog también nace con la intención de inspirar a otros: compartir ideas, actividades y esos pequeños lujos que, aunque simples, traen alegría y luz a la vida cotidiana. Porque, al final, son estas pequeñas cosas las que hacen que cada día sea especial.
0 comments